¿Por qué sube el café en 2025?
Clima extremo, logística y regulación elevan el precio del café.
Leer →Analizamos la subida histórica de 2024 y los factores que están marcando su evolución en 2025: desde la sequía extrema que disparó las cotizaciones hasta la recuperación de la cosecha que trae alivio al bolsillo.
Si has notado que el aceite de oliva está mucho más caro que antes, no estás solo. Este producto esencial de la dieta mediterránea ha sufrido altibajos sin precedentes: en 2024 el virgen extra llegó a rozar los 9 €/L en origen, golpeando los bolsillos de millones de familias. La cosecha 2024/25 ha cambiado el panorama y los precios bajan con fuerza en 2025.
Entre 2020 y 2024 los hogares españoles redujeron un 38% la cantidad de aceite que compran, pero gastan un 70% más en él. Aunque adquieren menos botellas, el desembolso total ha crecido drásticamente.
La causa más contundente fue la sequía extrema que afectó a España (el mayor productor mundial) y a otros países mediterráneos. Las olas de calor de 2022 y 2023 redujeron las cosechas a la mitad. La campaña 2022/23 quedó por debajo de 0,8 millones de toneladas (frente a los 1,7 millones habituales). Sin reservas de enlace y con dos malas cosechas seguidas, los almacenes iniciaron 2024 casi vacíos.
Producir aceite se volvió mucho más caro: fertilizantes al alza por el gas natural, energía y combustibles encarecidos —impactando recolección y almazara—, y envases más caros (vidrio, plástico). La logística también encareció el producto final.
El conflicto de 2022 acentuó la subida de fertilizantes y provocó escasez de aceite de girasol, llevando a muchos compradores internacionales a sustituirlo por aceite de oliva. Esa demanda adicional sobre un mercado ya corto de oferta amplificó la volatilidad.
A diferencia de otros productos, la demanda mundial se mantuvo firme incluso a precios récord. Su prestigio como alimento saludable hizo que el consumo no decayera en mercados emergentes. Las exportaciones a EEUU y China crecieron y el consumo interno se mantuvo leal: pocas alternativas reúnen sus mismas propiedades.
En momentos de escasez algunos operadores compraron aceite a granel para revenderlo más caro, mientras parte de la industria pudo retener stock esperando mejores cotizaciones. Difícil de cuantificar, pero presente en la "tormenta perfecta" de precios.
La situación no ha sido igual en todos los países productores. Gracias a un repunte de cosecha, España ha empezado a ver alivio en 2024–2025, mientras en Italia el aceite sigue caro por sus problemas productivos.
Cosecha muy abundante (+65% vs año anterior) que ha devuelto oferta al mercado. Caídas pronunciadas de precios en origen (~−40% interanual en virgen extra). Los precios al consumidor empezaron a moderarse a finales de 2024 y siguen bajando en 2025.
Nueva mala cosecha (−24% respecto al año anterior). Los precios se mantienen muy altos durante 2024 sin notar la bajada que sí se observó en España. Italia incluso ha tenido que importar más aceite español para abastecer su mercado.
No todos los aceites comestibles se encarecieron por igual. Las categorías de mayor calidad sufrieron mayores subidas en términos absolutos. Resumen aproximado de la subida acumulada en estos años:
Ante la volatilidad del precio, hay varias estrategias para seguir disfrutando del "oro líquido" sin arruinar el presupuesto:
Revisa varias tiendas y plataformas como PreciRadar. Las diferencias entre supermercados pueden ser notables.
Cadenas lanzan promociones (3x2, segunda al 50%) para activar ventas cuando baja la demanda.
Las marcas de distribuidor son más económicas con calidad aceptable. Buena alternativa en épocas de precios altos.
Garrafas de 5 L tienen mejor precio por litro. Si no necesitas tanto, comparte con familiares.
Usa girasol para freír y reserva el virgen extra para aliños en crudo y acabados.
Pulverizadores y brochas para dosificar. Saca más partido a cada litro.
Si las próximas campañas transcurren con lluvias normales y sin eventos extremos, la producción se mantendrá alta. Cosechas buenas consecutivas estabilizarían (e incluso bajarían) precios.
La normalización de la energía y los fertilizantes tras los picos de 2022–2023 es fundamental. Costos más bajos permiten vender más barato sin perder rentabilidad.
Sin nuevas disrupciones (guerras, barreras comerciales), el comercio mundial fluirá con normalidad. Productores como Portugal, Túnez o Turquía aportan oferta adicional.
Olivar de regadío eficiente, variedades resistentes a sequía y mejores pronósticos climáticos pueden mitigar el impacto de futuras sequías.
En PreciRadar seguiremos monitorizando de cerca el mercado del aceite de oliva. Tras una etapa de precios récord, parece que se avecina una tregua en 2025, aunque con el cambio climático como nueva variable la prudencia nunca está de más.
Por una combinación de sequías que redujeron la producción, costes de fabricación disparados (fertilizantes, energía, envases) y demanda mundial firme. Menos oferta y demanda firme desequilibraron el mercado.
Todo apunta a moderación. La cosecha 2024/25 fue mucho más abundante y ya provocó una caída cercana al 50% en origen. Se espera que siga bajando o se estabilice en niveles más razonables.
Sí. Mercadona redujo aproximadamente un 25% el precio de sus botellas en 2024, llegando a ofrecer el litro por debajo de 7 €. La rebaja del IVA del 10% al 5% también ayudó.
Sí, las ventas de aceite de oliva cayeron 15–20% en volumen en 2023–2024. En la primera mitad de 2024 se vendieron más litros de girasol (179M) que de oliva (107M). Con la bajada actual, el consumo de oliva empieza a recuperarse.